jueves, 5 de septiembre de 2013

#Confesion 8. Sobre lo fugaz.

- ¿Cómo puede ser tan importante lo que dura tan poco, Maestro? - en esas andaba yo, tras recuperarme de una lesión que duró varios meses y empezar a practicar Karate mediante la respiración. Breve, melancólica. Triste y agria. Fugaz.

- ¿Es fugaz o no lo aprovechas? - me preguntó con mucha calma mientras servia el té que reposaba en la mesita.

- ¿Es posible aprovechar lo que no tienes consciencia de que tienes o existe? Lo fugaz es presente, pasado y futuro al mismo tiempo. Es mi exhalación, mi inhalación.

- ¿Acaso no sientes el aire inundar tus pulmones? ¿Acaso no es tan cierto como que la luna sale de noche que si respiras, en ti está aprovechar cada momento?

Tenia la capacidad de hacerme ver las cosas de muchas formas. No me atrevía a llevarle la contraria, sencillamente por experiencias previas. No es tan duro equivocarse, como enfadarte con quién te demuestra respeto y cordura.

- Puede ser. Pero Maestro, ¿cómo entonces podemos aprovechar lo fugaz de la sístole y diástole?

- ¿Cómo lo aprovecharías tú?

- No creo que se pueda. Ese momento es tan repetido y breve que apenas lo percibimos. 

- Espero que esto te sirva. En una sístole, me enamoré del Karate. En una diástole, adopté un alumno. y en una exhalación, moriré. ¿Acaso no he aprovechado los momentos? ¿Acaso no podría volver a hacerlo?

Me quedé mirando el humo que el té desprendía. Analizando la conversación. Sonreí por dentro, y tomé un trago. Era otra batalla perdida aparentemente. Lo que la experiencia da, no lo da la razón.